miércoles, 13 de marzo de 2013
Nuca
Falta el aire y las incertidumbres buscan sintetizarse en la nuca de tu remera. Todo se vuelve a reducir a uno, listo para explotar en un efecto dominó de fisión nuclear. Se desencadenará mañana o tal vez dentro de dos años.
Abro la ventana.
El vaso del tiempo se vacía una vez más, anunciando nuevos ciclos de altibajos. Me debato entre la urgencia del vaso vacío y la paciente espera a que se llene por sí mismo (es claro que no hay nada que hacer).
Tal vez mañana la nuca de tu remera deje de ser importante. El problema es cuantificar la extensión de esta noche, hasta que el sueño evapore las últimas gotas y disipe los pensamientos.
Si simultáneamente la bomba explota, el vaso se llena y la mañana llega, voy a dejar de ser yo. Seré alguien más. Mañana o dentro de dos años.
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El vaso lleno, como cualquier cambio, altera nuestro equilibrio y puede transformarnos. Muy buena entrada! :D
ResponderEliminarAbrazo!